El otoño y el invierno son las mejores épocas para
plantar árboles. Puede parecer una tarea sencilla, pero estas plantas son
longevas y se deben plantar de manera adecuada, además de cuidarlas de manera
idónea si queremos que desplieguen todo su potencial en los años venideros.
Pasos a seguir:
- Regar el
cepellón del árbol en la maceta antes de plantar. Esto compensará la pérdida de
agua de las raíces durante el proceso de plantación y asegurará que el árbol
quede perfectamente en su nueva ubicación.
- Con una pala,
cavar un agujero tres veces más ancho que el diámetro de la maceta y 30 cm más profundo. Remover
la tierra del fondo y de los laterales con una horca.
- Comprobar si el
agujero tiene la profundidad adecuada, poniendo la maceta en el fondo y
colocando una caña encima. La caña debe tocar los bordes del agujero y la parte
superior de la maceta. Puede que se tenga que llenar o cavar un poco más el agujero.
- Retirar
cuidadosamente la planta de su maceta; el tiesto debe deslizarse fácilmente,
dejando el cepellón intacto. Liberar con cuidado algunas de las raíces más
grandes que rodean al cepellón, para ayudar al árbol a echar raíces en el suelo
que lo rodeará.
- Sujetar el árbol
en su posición final. Clavar una estaca cerca del árbol, en un ángulo de 45º
encima del cepellón, para evitar dañar las raíces. Asegurarse de que la estaca
esté colocada en dirección al viento.
- Rellenar el
agujero y trabajarla alrededor de las raíces. A menos que el suelo sea pobre o
arenoso, no añadir materia orgánica porque impide que las raíces se extiendan
en búsqueda de nutriente. Presionar suavemente el suelo.
- Sujetar el árbol
a la estaca sin presionar con una atadura especial para árboles, a unos 45 cm del suelo, para
permitir que el tronco se mueva ligeramente con el viento. Verificar la atadura
regularmente y aflojarla a medida que el tronco vaya creciendo.
- Regar bien el
árbol después de plantarlo y en las temporadas de calor, durante los primeros
años. Añadir unan capa de abono de jardín bien maduro de unos 8cm alrededor del
árbol, a una distancia de 15
cm del tronco.
- Durante los dos
o tres años siguientes, utilizar tijeras de podar para retirar cualquier rama
que estropee la forma del árbol, como las ramas que se cruzan y rozan con las
demás. No dejar los tocones, y podar muy cerca del tronco principal.